Jugarlo todo

Llegué esa tarde a Viña del Mar con una idea atragantada en la garganta, ni te imaginas lo cerca que estuve de venir a vivirme a esta zona y dejar de lado la larga distancia que tanto nos agobia, y la posibilidad todavía estaba, bastaba solo una llamada de mi parte, y todo quedaba arreglado, listo para hacer… pero quería hacer la llamada frente a ti, ver tus bellos ojos sonreír al momento que dijera las palabras, encandilarme por la luz de tu mirada al momento que nuestra principal barrera cayera como lo hizo el muro de Berlín… pensé que con esto acabaría esta guerra fría de andar bombardeándonos de comentarios e indirectas, pero ninguna acción concreta por las diferencias gigantescas de los espacios donde vivíamos. Como te digo, llegué con esa idea a Viña, y como de ese llegué a esto, es lo que estoy tratando de decir.

Dicen que a la persona indicada la conoces cuando el momento es el apropiado, y lo que no te dicen es que aquella persona puede formar parte de tu vida de antemano, solo que al cambiar las circunstancias, los velos se desarman y eres capaz de ver las cosas como son… ¿y es que nuestro velo era la poca distancia entre los dos? ¿la intimidad excesiva con la que nos conocimos y establecimos nuestra relación de confianza?… no lo sé, no he llegado al punto de descubrir las respuestas a las razones por las que no te amé antes… pero lo hago… y que tarde te lo vengo a decir.

Llegué a Viña y como de costumbre, se organizó una junta entre todo nuestro circulo; pero eso lo sabes, estabas allí… pero verte llegar de la mano de otro hombre fue una puñalada de la que aún no me he podido recuperar; y saber que la forma en que él te conquistó fue dejando todo para estar a tu lado, me hace querer matarme por no tomar esa decisión antes. Y de nuevo, no te vi sonreír… ¿Con cuantos hombres más deberás estar antes de ser feliz? ¿Antes que te sientas plena y acompañada por un hombre cuyo destino sea nada más que estar a tu lado?

Ahora tengo dos ofertas… ser un gigante en mi tierra distante, o tomar una oportunidad donde estoy cerca tuyo… y te juro, no sé que hacer; estoy parado afuera de tu casa, mirando mi pasaje que me llevaría a casa… pero, ¿que pasa si es que ya estoy aquí? Que difícil es que otra persona tenga la respuesta a esa interrogante.

Cuentos patéticos

Goran Y. Lausic King View All →

Profesor de Historia y Ciencias Sociales, egresado el 2008, Magister en Historia. Con un gusto y una formación literaria que se remonta a 1998, año en que desarrollé mi primera novela no publicada, y que no publicaré jamás (no está en condiciones).
Mi primera novel publicada fue A diez pasos a la oscuridad, publicada en Amazon, y me encuentro en etapa de diseño de portada para Página en blanco, mi segunda novela. Mientras escribo historia, novelas y demases, divulgo mi trabajo corto (cuentos y poemas, principalmente), por medio de este espacio en la web.

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