Reserva

“Lo siento”, dijo y las palabras ya no eran en vano; se había rendido, y eso él lo sabía más que nadie, ¿como puede un ser humano luchar sólo contra una fuerza como esa durante tanto tiempo?, era imposible, se trataba de convencer; y es que en el fondo nunca lo supo, en lo más profundo de si nunca lo acepto, que la posibilidad de poder besarla era solo una ficción, pues la distancia y la realidad lo imposibilitaban de realizar su deseo.

Y estaba la culpa también, sí, ella era la mujer de su vida,  pero ¿por qué la tuvo que conocer tan tarde? ¿por qué tenía que existir tamaña diferencia de edad? ¿por qué tenía que estar entre medio su señora, sus hijas y sus nietos? ¿por qué no la pudo haber conocido en otra vida, donde ella no era la aspirante a periodista y él el docente universitario que la encaminaba por el camino de su mañana?

“Lo siento”, le dijo, y con un beso en la mejilla se despidió, sin mirarla a los ojos, dejándole en claro que la declaración de amor de la joven mujer no había sido del todo ignorada por este hombre que estaba ya entrando a las postrimerías de su vida, y que pese a amarla en secreto durante mucho tiempo; desde que se conocieran incluso, fue llevado por su ética hacia a hacer lo que parecía lo correcto.

Nadie entendió luego el porqué la tristeza lo abrumo, saber que tarde encontró todo aquello que siempre soñaba, y que producto de las decisiones tomadas y su alto sentido de responsabilidad no iba a hallar la felicidad parecieron ser las razones suficientes para que perdiera el sentido respirar. Ni siquiera el anuncio de un nuevo nieto en camino, ni siquiera el reconocimiento de ser catalogado uno de los mejores profesionales de su área. Nadie entendió la carta que dejó, siquiera… “¿por qué se podría haber estado lamentando papá?”, sus hijas se preguntaban mientras lloraban por su abrupta partida, y ni entonces persona alguna sospechó que él pudiera amar a alguien más, por lo devoto a su familia, por lo profundo de su deber de proteger a quienes amaba… y la pregunta rondó por siempre y sin respuesta, “¿por qué se mató nuestro papá?”.

Cuentos patéticos

Goran Y. Lausic King View All →

Profesor de Historia y Ciencias Sociales, egresado el 2008, Magister en Historia. Con un gusto y una formación literaria que se remonta a 1998, año en que desarrollé mi primera novela no publicada, y que no publicaré jamás (no está en condiciones).
Mi primera novel publicada fue A diez pasos a la oscuridad, publicada en Amazon, y me encuentro en etapa de diseño de portada para Página en blanco, mi segunda novela. Mientras escribo historia, novelas y demases, divulgo mi trabajo corto (cuentos y poemas, principalmente), por medio de este espacio en la web.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: