Deshumanizado

Con un poco de aire mi cabeza comienza a entrar en razón, pero estaba perdido en ese túnel y sin lugar a dudas no tenía por qué haber entrado en primer lugar; no estaba en mi sano juicio cuando decidí aventurarse sólo, y lanzando me impetuosamente en una búsqueda cuyo objetivo ni siquiera tenía certeza se hallaba acá abajo. Me sentí abandonado por la luz a la media hora de caminata, y la oscuridad en medio de este lugar es tal que es imposible creer que todos los días escogemos circular por él, y a lo mejor se debe a que pasamos con tal velocidad que no nos damos cuenta, o quizás producto de la luminosidad artificial de aquello en que nos movemos nos prohíbe ver aquello que resta por acá.

La ciudad dejó de moverse hace una hora, y eso pasa cuando es día de semana y se nos aproxima la oscuridad, y todos se refugian en sus sábanas, e intentan ignorar que fuera de sus casas, por por las calles y subterráneos del lugar que decidieron habitar, deambulan criaturas a las que han dejado de llamar humanos, y a quienes han perdido la capacidad de escuchar. No puedo creer que hayamos llegado a esto, pero de hecho, es como si de pronto nos hubiésemos distanciado de la sociedad, como si que hubiéramos perdido de vista todo cuanto nos importara, y al punto de denominar monstruo al que no se enmarca dentro de nuestro standard.

Con un poco de calma logro encontrar cual es mi norte, y más bien recordarlo en realidad, pero se trata de una revelación un tanto falsa, y porque ya lo sabía en primer lugar; y es que eso es lo que produce el encierro y la oscuridad, y pierdes de vista todo cuanto te importa, te no logras recordar que lo único que quieres es volverlo humanizar.

Cuando pasan las horas un haz de luz se filtra en medio de la noche, y ha de ser un farol que alumbra desde las rejillas de este lugar, y a mis pies piso un charco de agua, y al mirarme mi reflejo no me deja de espantar. “Quiero hallar mi casa”, y me digo, si “habrán pasado meses pero sigo teniendo un hogar”, y puede que parezca un monstruo ahora, pero soy el mismo tipo al que mi hijo llamó papá.

Cuentos patéticos

Goran Y. Lausic King View All →

Profesor de Historia y Ciencias Sociales, egresado el 2008, Magister en Historia. Con un gusto y una formación literaria que se remonta a 1998, año en que desarrollé mi primera novela no publicada, y que no publicaré jamás (no está en condiciones).
Mi primera novel publicada fue A diez pasos a la oscuridad, publicada en Amazon, y me encuentro en etapa de diseño de portada para Página en blanco, mi segunda novela. Mientras escribo historia, novelas y demases, divulgo mi trabajo corto (cuentos y poemas, principalmente), por medio de este espacio en la web.

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