La última palabra

Ellos sabían, pero no admitían, guardaban sus sentimientos para sí mismo, porque sus experiencias recién pasadas los habían llevado a dudar de la gente, a pensar que la mejor decisión que pudieron tomar era valerse por ellos mismos, y solo para ellos mismos, sin que existiese un alguien al lado acompañando, guiando, sintiendo. Eran dos almas similares, viviendo circunstancias diferentes; él después de mucho buscar su identidad, recién comenzaba a vivir, ella después de mucho vivir, buscaba afianzar su identidad, ambos inseguros, ambos con problemas, cada quien necesitando de un pilar en torno al cual avanzar, claro que él más que ella.

Desde que se conocieron todo fue distinto, él que acababa de sufrir una perdida terrible, encontró un alma necesitada de su ayuda, de su apoyo; ella al verlo tan vulnerable vio en él una persona a la cual proteger; protección, apoyo y compañía, si ese vínculo se mantenía en el tiempo, ¿Qué diferenciaba lo que tenían de una relación real?

Nunca se habían dicho “te quiero”, nunca se habían dicho “te necesito”, mas ambos lo sentían y lo trataban de transmitir; y es que eran iguales, y las palabras no eran necesarias para no sentir la incomodidad del silencio, esa molestia que se acalla solo con saber que el otro está allí, a solo minutos de distancia, a solo una llamada.

La vida dio vueltas, y él que todavía no lograba estabilizarse sintió como ella al llevar una etapa adelantada a él pronto comenzó a distanciarse. Ella se recobró y ganó las herramientas suficientes como para protegerse a sí misma, y él sintió que ya nada le quedaba por hacer a su lado, y comenzó a extrañar el compañerismo, la protección y el apoyo. Ella no dejó de hacerlo, y trató que el saliera adelante, pero en una relación donde él ya no se sentía parte aportante, pronto comenzó a fallar.

Lo último que se supo de él es que le dejó una carta, en la que le indicaba que era su compañera y que nunca la iba a dejar, que a pesar de no tener nada que aportar, desde lejos siempre la iba a cuidar… lo encontraron muerto frente a la pantalla, justo frente al texto que acababa de redactar, la angustia lo derrotó y ya no pudo continuar.

Cuentos patéticos

Goran Y. Lausic King View All →

Profesor de Historia y Ciencias Sociales, egresado el 2008, Magister en Historia. Con un gusto y una formación literaria que se remonta a 1998, año en que desarrollé mi primera novela no publicada, y que no publicaré jamás (no está en condiciones).
Mi primera novel publicada fue A diez pasos a la oscuridad, publicada en Amazon, y me encuentro en etapa de diseño de portada para Página en blanco, mi segunda novela. Mientras escribo historia, novelas y demases, divulgo mi trabajo corto (cuentos y poemas, principalmente), por medio de este espacio en la web.

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