El influenciado.

Tiempo atrás él se hallaba haciendo un trabajo para el colegio acerca de los efectos del alcohol, prestando solo atención a aquellos beneficios que el consumo de este tipo de líquidos traía. Cuando cayó la noche, lo único que deseaba era salir y experimentar las maravillas que había leído sobre consumir alcohol, así que partió con la intención de beber por primera vez. La sensación la encontró agradable, y durante una semana salió cada noche experimentando con cada vez nuevas cantidades. Sin quedar satisfecho con el resultado de su experimento, comenzó a aumentar las horas al día a las que dedicaba para el; así, empezó a llevar al colegio una botella que contenía supuestamente gaseosa, pero que en realidad tenía alcohol en su interior. El experimento continuó por tanto tiempo que nunca notó cuando este dejo de ser por voluntad, pues su cuerpo le empezó a exigir cada vez más dosis de alcohol.

Semanas después llegó a su colegio un tipo que les iba a dar una charla sobre las drogas, y de nuevo él solo entendió la parte de los beneficios que el consumo de estupefacientes conllevaba. Así, espero a que terminara la jornada y comenzó a recorrer la ciudad en busca de un lugar donde pudiese conseguir la droga que anhelaba. Nuevamente su intención era experimentar de modo gradual, cosa de saber si lo que tanto aclamaban era real. Del mismo modo que semanas anteriores con el alcohol, comenzó a consumir marihuana, cocaína y luego lo que encontrara, sin importarle nunca las cantidades ni el dinero que gastaba.

En la ciudad había comenzado a ocurrir una ronda de asesinatos, y un tipo de investigaciones llegó al colegio a hacerles una charla para evitar que estos alumnos fueran nuevas víctimas. Comenzó diciendo que estos tipos solían tener una gran sensación de poder, y con ello, nuestro alumno influenciable se quedó. Quiso probar el poder que supuestamente los asesinos tenían, así que al llegar la noche fue a la cocina, pescó un cuchillo y mató. Partió matando animales, pero a la semana, tal como lo habían hecho sus experimentos anteriores, el grado de asesinato aumentó.

Así, al cabo de dos meses ya tenía el habito de llevar alcohol disfrasado de bebida en una botella, drogas escondidas en sus medias, lapices, cuaderno y mochila; y además los miembros de su familia, así como todos los jóvenes de su barrio, habían caído víctima de su tercer experimento. Por esta misma situación, un equipo de la policía de investigaciones terminó por llegar a su colegio, llevando perros adiestrados y todo el equipo antidroga. Los perros de inmediato sintieron el olor, por lo que los oficiales procedieron a revisarle. Lamentablemente para él, encontraron la botella con alcohol, las drogas escondidas y los recuerdos de sus victimas de la noche anterior.

Cuentos patéticos

Goran Y. Lausic King View All →

Profesor de Historia y Ciencias Sociales, egresado el 2008, Magister en Historia. Con un gusto y una formación literaria que se remonta a 1998, año en que desarrollé mi primera novela no publicada, y que no publicaré jamás (no está en condiciones).
Mi primera novel publicada fue A diez pasos a la oscuridad, publicada en Amazon, y me encuentro en etapa de diseño de portada para Página en blanco, mi segunda novela. Mientras escribo historia, novelas y demases, divulgo mi trabajo corto (cuentos y poemas, principalmente), por medio de este espacio en la web.

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