Parálisis


Caminé, pero no caminé, y como fue, no lo entiendo, sí, puse un pie delante de otro, pero no avancé, no lo hice, y yo quería llegar, y tú estabas en frente, tan cerca, a tan solo cinco pasos, pero no te movías, y yo caminaba, e intentaba correr, pero no corría.

Me arrodillé, pero permanecí allí de pie, era como si el mundo me llevara la contraria, como si quisiera que yo no hiciera nada, y lloré, mas las lagrimas no cayeron, y lloré por dentro, y el dolor era insoportable, estabas allí, pero yo no podía acercarme, intentaba alcanzarte y no podía hacerlo, me desesperé, pero permanecí calmo, e intente actuar, pero nada me funcionaba.

Recordé que en mi bolso tenia un teléfono, y en el tenía tu número, y pensé que quizás de esa forma podía hablarte, y recién entonces lo noté, estabas en frente, no necesitaba el teléfono para hablarte, estabas allí, pero pese a la cercanía yo no podía hablarte. Moví los labios de manera de poder decir algunas palabras, los moví, te juro que lo hice, pero ningún sonido salió de mis labios, mis cuerdas vocales no funcionaban, y en mis oídos ni siquiera mis palabras se escuchaban, el mundo estaba detenido y yo era el único que se daba cuenta.

Estaba desesperado, quería llorar pero no tenia lagrimas en mis ojos para hacerlo, quería gritar, pero no tenia el aire en mis pulmones para hacerlo, te quería tocar, pero un mar de aire y gente me separaba de tus manos.

Quería mirarte, pero mis ojos no veían nada, ni siquiera mi propia nariz, ni siquiera una sombra podía percibir; y quería sentir tu aroma, y mi olfato estaba colmado de ese desagradable olor de la capital.

Era insoportable, tener que estar cerca de ti y saber que un infierno me apartaba de ti, y estabas allí, tan cerca, tan alcanzable, y yo no hice nada, no hice nada más que respirar y esperar, esperar a que te vayas para que yo por fin pudiese actuar.

El bus se detuvo, y tú comenzaste a moverte, te vi. Entonces te bajaste y alejaste en la calle, y fue recién entonces que mis labios pronunciaron lo que con tanto esfuerzo intente decir, y con ese aliento que estuve guardando durante todo el recorrido te grité: lo siento.

Cuentos patéticos

Goran Y. Lausic King View All →

Profesor de Historia y Ciencias Sociales, egresado el 2008, Magister en Historia. Con un gusto y una formación literaria que se remonta a 1998, año en que desarrollé mi primera novela no publicada, y que no publicaré jamás (no está en condiciones).
Mi primera novel publicada fue A diez pasos a la oscuridad, publicada en Amazon, y me encuentro en etapa de diseño de portada para Página en blanco, mi segunda novela. Mientras escribo historia, novelas y demases, divulgo mi trabajo corto (cuentos y poemas, principalmente), por medio de este espacio en la web.

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